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¿Que es el Ayuno de Daniel?

El Ayuno de Daniel es un ayuno parcial basado en la Biblia. Es un método de ayuno que los hombres, mujeres y jóvenes alrededor del mundo están utilizando al practicar la disciplina espiritual del ayuno y la oración y sobre todo mayormente practicado en el mes de enero.

Aunque en la biblia las palabras Ayuno de Daniel no se mencionan tácitamente, sí podemos encontrar dos escrituras fundamentales para la práctica del Ayuno de Daniel. En Daniel 1, el profeta sólo comía verduras (que incluye las frutas) y sólo bebía agua.

(Daniel 1:12 NVI) “…Danos de comer sólo verduras, y de beber sólo agua.”

Así que de estas escrituras se obtienen dos guías para el ayuno:
1. Sólo las frutas y vegetales. Nada de animal (carnes, etc.) o que provenga de animal (huevos, leche, queso, etc.).
2. Sólo el agua de bebida (o agua de frutas, agua de verduras, pero NO refrescos, o algún tipo de jugos procesados, café, etc.)

Luego, en Daniel 10 leemos que el Profeta no comía carne ni pan o alimentos finos y dejo de beber vino durante 21 días.

(Daniel 10:2-3 NVI) “…yo, Daniel, pasé tres semanas como si estuviera de luto. En todo ese tiempo no comí nada especial, ni probé carne ni vino…”

Así que desde esta escritura, tenemos una tercera guía:

3. No edulcorantes o pan.

Otra guía importante se deriva de los principios judíos sobre el ayuno, que no se utiliza la levadura durante el ayuno. Por eso es que la levadura, polvo de hornear y similares no están permitidos en el Ayuno de Daniel.

Por último, llegamos a la conclusión de que ningún alimento artificial o procesado, ni ninguna de las sustancias químicas se permiten en el Ayuno de Daniel. Mayormente que sea preparado en la casa a partir de ingredientes naturales (no concentrados, ni procesados).

Asegúrese de leer los ingredientes en las etiquetas de los alimentos preparados para asegurarse de que sólo incluyen los ingredientes del Ayuno de Daniel.

El Ayuno de Daniel Para el Cuerpo, el Alma y el Espíritu

La Biblia nos enseña que somos un espíritu, que tenemos una alma, y vivimos en un cuerpo. El Ayuno de Daniel afecta de manera positiva estas tres partes de nosotros cuando entramos en un período de tiempo centrado en la oración y el ayuno.

El Cuerpo – Ciertamente nuestros cuerpos se efectúan cuando nuestra dieta ha cambiado, para algunos de manera muy dramática durante el Ayuno de Daniel. Muchos hombres y mujeres experimentan la desintoxicación de las sustancias químicas, como la cafeína, y el azúcar. Los síntomas son más a menudo dolores de cabeza, calambres en las piernas o brazos, fatiga y malestar general.

La mayoría de las personas pierden peso durante el ayuno de Daniel. Y muchos reportan curaciones de la diabetes, las alergias, el artritis y el cáncer.

El Alma – Con frecuencia se refiere como “la carne” en la Biblia, el alma es afectada grandemente durante el ayuno de Daniel. El alma es el asiento de nuestras emociones, el intelecto, la personalidad y la voluntad. Es en el “reino anímico” donde experimentamos ansiedad, la frustración, la ira. . . e incluso la felicidad.

Durante el ayuno de Daniel, su alma puede muy bien rebelarse contra el cambio dramático de su dieta. Experimentar y ganar esta batalla sobre la carne es a menudo una de las lecciones más poderosas del Ayuno de Daniel. por lo que creemos que debemos ganarle la batalla al «señor estómago» y demostrasle que el Señor de nuestras vidas NO es el estómago quien da ordenes diciendonos lo que debemos comer, sino que nuestro Señor es Jesucristo quien nos enseña a controlar los impulsos de “la carne”.

El Espíritu – Nuestro espíritu es la parte de nosotros que nace de nuevo y que se rinde a Dios y que luego permanece con el Padre y el Hijo. Nuestro espíritu se llena con el Espíritu Santo cuando nos sometemos a él. Durante el Ayuno de Daniel, queremos poner nuestro espíritu a cargo de las otras dos partes de nosotros. Cuando la carne está actuando con un antojo, tomamos el control del mismo con nuestro espíritu (al igual que un padre toma el control de un niño rebelde).

El ayuno siempre va mano a mano con un objetivo espiritual. Así que durante este tiempo de ayuno, tendrá que concentrarse en la oración, el estudio y la meditación. NO es una huelga de hambre, no consiste “solo” con dejar de comer carne y otros alimentos procesados. Es un tiempo donde debemos dedicar más tiempo a la oración, el estudio y la meditación.

¿Qué pasa si usted tiene problemas de salud?

El ayuno nunca debe hacerle daño al cuerpo. Y si usted tiene dudas, asegúrese de consultar a un medico profesional antes de entrar en el Ayuno de Daniel o de hacer cualquier cambio dietético importante.

El Ayuno de Daniel es una manera muy saludable de comer! Por lo tanto profesionales de la salud apoyarán este plan de alimentación, pero pueden sugerir algunas modificaciones si usted tiene problemas de salud que requieren atención especial. Por ejemplo, las madres embarazadas y lactantes pueden recibir instrucciones para añadir el pescado, el pollo y el queso en el Ayuno de Daniel, pero por otra parte mantener el curso. Puede ser que los diabéticos cronicos puedan agregar más carbohidratos o incluir pollo y pescado. Además, los que son especialmente activos ya sea a través del deporte, el culturismo o vocación, posiblemente tenga que modificar ligeramente el plan de alimentación.

Les animamos a que consulten con su médico antes de comenzar el Ayuno de Daniel.

Comidas que podemos comer

Granos: integral, avena, cebada, soya.

Legumbres: frijoles secos, frijoles pintos, chicharos, lentejas, frijoles negros.

Frutas: Manzanas, plátanos, zarzamora, melón, cerezas, (cranberry) higos, toronjas, uvas, guayaba, kiwi, limones, limas, mangos, lechoza (papayas), duraznos, peras, piñas, ciruelas, ciruela pasa, pasas, frambuesa, fresas, mandarinas, sandía.

Verduras: alcachofas, espárragos, betabel, brócoli, repollo, zanahoria, colior, apio, chiles, elote, pepinos, berenjena, ajo, raíz de jengibre, puerro, lechuga, hongos, acelgas, cebolla, perejil, papas, rábano, espinacas, espárragos, chayote, camote, aullama (calabaza), tomates, nabo, berro, Semillitas, nuez.

Líquidos: Agua de manantial, agua destilada, jugos de fruta 100% naturales, jugos de verdura 100% naturales.

Evitar las siguientes comidas

Carne de puerco y de res, Arroz blanco, Comidas fritas, Cafeína, Bebidas carbonizada, comidas que contienen preservativos y aditivos, Azúcar refinada, substitutos de azúcar, Harina blanca y todo producto que lo contiene, Mantequilla, Manteca, y todo producto con alta concentración de grasa.